
Consiste en un acuerdo inmoral entre un corruptor y un corrupto, o entre corruptos aliados en perjuicio de otros. La corrupción consiste en el uso y el poder para el logro de beneficios particulares o sectoriales, que no se identifican ni comulgan con el bien común.
De esta corta palabra se emana una variedad de problemas que afronta nuestro planeta en general, porque son o somos la mayoría los que participamos o somos objetos de la corrupción. Hay distintas clases de corrupción:
En menores de edad.
En la política.
En cosas materiales.
Por lo general se apunta a los gobernantes o los funcionarios elegidos o nombrados, que se dedican a aprovecharse de los recursos del Estado para enriquecerse. La corrupción ha tenido raíces antiguas y ha evolucionado para mantenerse vigente a lo largo de muchos años.

Ha sido tal el aumento que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) promueven actividades para lograr una lucha contra la corrupción.
Las causas de la corrupción pueden ser:
Falta de valores humanistas.
Carencia de una conciencia social.
Falta de educación.
Desconocimiento legal.
Baja auto estima.
Paradigmas distorsionados y negativos.
Las causas que llevan a que las personas se vuelvan corruptas:
La impunidad de los actos de corrupción.
Los modelos sociales que transmiten anti- valores.
La concentración de poderes y de decisión en ciertas actividades del gobierno.
EL soborno internacional.
Salarios demasiado bajos.
La poca eficiencia de la administración pública.
Por no hacer valer las reglas que existan para combatir este fenómeno es que día a día se presenten mayores casos de corrupción. La ingenuidad de algunos menores de edad, son la razón por el cual son objetos de aquellas personas corruptas; pues en caso a estas se les tiene gran respeto y se confía de las cosas que ofrecen sin imaginarse que luego pidieran algo a cambio, pues así es la realidad el adolescente después de haber vivido esto, siente rencor contra este en algunos casos hasta llegar a matarlos.

El término corrupción de menores, pues en vez de señalar al adulto como persona corrupta, señala al menor corrompido por el hecho de que cambió su estado de pureza. El adjetivo se le da al adulto que corrompió al menor, que era algo puro, no es culpa del menor, sino de la persona adulta que fue el corruptor.
